Una dama llamada soledad me dice al oído, no importa
que estés a dos centímetros de mi o al otro lado del universo, para mí siempre
serás el hoy, y aunque nuestros caminos lleven a rumbos separados, lo más
importante siempre será el sentimiento que compartimos, en uno de los ahora,
las personas que queremos los instantes que atesoramos.
Se pasea la dama y coquetea conmigo me guiña un ojo y
me hace sonrojar
Baila en el gran salón despreocupada de la música
No lo nota y a su lado pasa su hermana, apenas si se asoma,
por algo le llaman Vergüenza
El futuro echó raíces en el presente, está hecho,
suspiró el adivino, lo único que sé es matar hombres, aprenderé a quererlos
susurro la dama.
Vienes cuando no te invitan y no acudes cuando te
llamo
Hijos y esposa no son para ti advierte el anciano.
Se acerca el fin del baile, llega la tercera hermana,
Melancolía
Date prisa o perderás tu turno, al final solo uno sacó
de la piedra la espada.
Simirión
La maldición del hombre es el olvido.

Comentarios
Publicar un comentario