Un agradecimiento especial, a un hombre que nunca conocí, pero que su historia, con honores, esquivó el paso imperdonable del tiempo, un hombre no se inmortaliza , pero una idea no muere mientras exista en un rincón del recuerdo. A Marcelino Calero se le acusaba de un crimen que jamás cometió. Al tata de los de los Vargas lo habían asesinado alguien de los Calero , pero no fue Marcelino. Yo no le deseo el mal a nadie, pero si alguien merecía ese castigo, en estos tiempos de violencia era Hernán Vargas, era como uno de esos perros de mala sangre, que muerde hasta el que le tira un pedazo de carne. Ese viejo desgraciado espantaba al ganado, cortaba las cercas y apaleaba los siembros. Pero Marcelino Calero era inocente, al Vargas lo había asesinado el primo Luis, que pidió ayuda al hijo de Ernesto porque el no se animaba a hacerlo solo. Los Vargas Tenían mala sangre en las venas, calculo que si a uno de ellos se cortara y desangr...