Y en la punta del alma , se mece la semilla del vivir El viento las ondula y moldea desde hojas hasta atalayas Desde molinos redundantes , hasta plumas siempre livianas Siempre itinerante , vaga la brisa a propio placer Sin anclas ni fronteras , sin lastres que amarren ya Solo el va y ven de las olas , que parece eterno Se compara con el aleteo de una mariposa eterna , Qué levanta el pesado polvo de lo que parece mortal