El canto del valiente Alegre se arroja a la batalla Una y otra vez se levanta el caído Muchos son los hermanos muertos Más deben los enemigos caídos. Salta presuroso al combate Con la calma de quien ha vivido Sin remordimiento el infierno propio. Sangrante camina sobre el campo Con locura esquiva los rumores. El ataque solo presagia victoria del que hábil esquiva el frío. Como las olas del mar en eterno movimiento Las almas bailan al compás Del ritmo incesante y continuo De una lucha siempre en busca de victoria.