Frontera
lejana
Hay una mujer misteriosa que camina con dos
acompañantes
Bordeando el camino de un polvoso y lejano pueblo
Límite y frontera confinado a un territorio sin ley
Donde los hombres débiles sucumben al calor del
desierto
Y por ser débiles no se les permite siquiera soñar
Son tres personajes en búsqueda de saciar su
venganza
Queriendo redimir la masacre de su pueblo
Buscan sobrevivientes, historias y redención
Caminan de pueblo en pueblo, sin rumbo ley u oficio
A través de un territorio árido y poco hospitalario
Terreno sacro de hombres genuinos
Que soportan con su alma el peso de sus penas
Penas y lamentos que lloran por sus muertos
Solo en esta implacable tierra puede sentirse tan
vivo
Aquel que busca en la penumbra no ser presa de la
ley
El solitario forajido que no desea que se pronuncie
su nombre
Capaz de dar muerte por recompensa a cualquier
despiadado
Colecciona cadáveres, riñas y desvelos
Los tres son forasteros con un pasado que los
apesumbra
Bribones sucios, apestosos y maleantes
Mujer atractiva, serena y misteriosa
Un halo de seducción rodea su cuerpo
Las armas tienen mente propia más allá de su amo
Siempre hay un lugar y un momento para ser héroes
Una copa, un arma y un fugaz destello de brillo
Algunos buscan dinero fácil y otros solo amistad
Conozco al hombre apropiado que puede llevar a cabo
la tarea
Un brindis por los muertos y la recompensa para el
héroe
De este mundo ningún miserable se va sin pagar
Si solo tiene nada, todo lo puedes dar
Quien en pobreza brinda todo lo que tiene
No guarda nada para el alba
Está dando todo de sí
Son pocos los que no tienen miedo de perder lo que
tienen
No hay duda que aflija al valiente
Si entrega todo cuanto tiene
Quizás es culpa del mezquino, que el ladrón lo robe
Nunca se sabe lo que pueda llegar a pasar
Fácil quejarse cuando se conocen las consecuencias
Difícil justificar con la razón del que hubiese
pasado
Los gatilleros se baten a duelo por la pasión de una
mujer
El oficio de pistolero se debe poner a prueba
Solo en la constante batalla se adiestra la
perfección
Al correr del viento se desenfundan las armas
El ensordecedor ruido cruza por toda la nación
Acaso es de idiotas no disparar por ayuda o defensa
El odio no es escusa si todavía quedan suficientes
balas
No se supone que deban morir todavía los amantes
Por lo menos todavía hoy no
Hazlo, por favor te lo suplico, reza la sedienta de
pasión
Mata a esos forajidos, llora la viuda con razón
Es la única manera de convencer a un asesino sin
sueldo
Apaga esa luz de furia si lo que desea es dejar de
huir
Hay carga y culpa en la muerte de un desgraciado
Aunque sea forajido no se asesina por desazón
Aunque esperar incauto su muerte tampoco es de valor
Descarga de nuevo su arma, esta solo para herir
Su furia solo ve cuerpos caídos, esta vez no fallará
Con las mujeres no haremos nada esto ya acabó
No será tan sencillo, hay intriga y traición
Que ha pasado esta vez, se mortifica el pensamiento
Siempre los indeseables reciben su amarga recompensa
Los bienes personales no son para los repelidos
Como siempre la violencia no es la respuesta
Que ha de ser de los que ajustician con las armas
Si estos las cargan para la protección de los suyos
Será la horca la respuesta para la paz y armonía
Al ser corruptos y desalmados no abra cargo por su
muerte
Cuando la justicia es rápida y cumplida
El vulgo no pierde su rigor
Es una cuestión de estilo
Es cuestión de amor y lealtad
En la justicia no siempre está lo correcto
No vale la pena preocuparse por eso, esa es la
realidad
Unas personas mueren otras sobreviven
Al final quien es el que toma la decisión
Cae el sol con el ocaso del día
Los tres amigos cabalgan al poniente
Aunque al principio no parezca buena idea
En compañía las penas se aligeran
Ella está decidida y no acepta un no como respuesta
Pronuncia su suave nombre y los amigos desesperan
Pide mismo trato cual otro compañero de viaje
Pero también pide que no olviden que también es
mujer.

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